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Los riesgos de la Realidad Aumentada

La Realidad Aumentada lleva con nosotros poco tiempo. Se alimenta de nuestros datos personales y de información del entorno para funcionar en óptimas condiciones. En este post te contamos qué es, en qué consiste, cómo se vincula con la Inteligencia Artificial y cuáles son los riesgos que derivan de su uso.

¿Qué es la Realidad Aumentada (RA)?

La realidad aumentada (RA) es aquel conjunto de tecnologías que nos permiten visualizar el mundo con información gráfica añadida. Es decir, que es la tecnología que permite añadir a nuestros dispositivos información virtual, “aumentada”, a la información física o tangible ya existente. La realidad aumentada se popularizó en 2016 con la llegada del juego Pokémon Go, aunque su término ya existía desde el año 1992.

Esta tecnología nos permite “amplificar” información del mundo real a través de nuestras pantallas. De esta forma, combina elementos reales y virtuales, permite la interactividad en tiempo real con ese medio y está creada mayormente en 3D.

Entonces, ¿cuál es la diferencia entre la realidad aumentada y la realidad virtual? Pues según explica la empresa de aplicaciones AR Soft, “la realidad virtual consite en introducir al usuario en un mundo diferente”, mientras que “la realidad aumentada nos permite ver el mundo con información añadida”.

La influencia de la IA en la Realidad Aumentada

La influencia de la Inteligencia Artificial (IA) en el desarrollo de la Realidad Aumentada es gigantesca. Vamos, que una no existiría sin la otra. Todas las aplicaciones de RA se alimentan de análisis de imágenes y de datos del entorno físico que nos rodea. Es más, para que conseguir que esos elementos visuales (normalmente figuras 3D) se superpongan con el entorno físico, el sistema de realidad aumentada debe formarse por:

  • Una cámara
  • Un procesador (como puede ser un teléfono u ordenador)
  • Un software (para gestionar el proceso de superposición)
  • Una pantalla (para mostrar al usuario los elementos de la realidad aumentada)
  • Un activador (puede ser un QR, un marcador, una imagen, etc.)
  • Un marcador (para reproducir las imágenes creadas en el procesador).

Según Eric Abbruzzesse, “la combinación de IA, aprendizaje automático y AR es increíblemente potente”. La integración de diferentes tecnologías irá creciendo cada vez más hasta el punto en el que se conecten todos los dispositivos para proveer información de sensores, ubicación, información del ambiente y de sistemas integrados como el IoT (Internet of Things o Internet de las Cosas).

Los riesgos de la RA

Ya hemos visto que el potencial de la Realidad Aumentada es casi infinito. Sabemos que la Realidad Aumentada se nutre de información personal y datos que obtiene del entorno y que es procesada gracias a la Inteligencia Artificial. Por tanto, uno de los grandes riesgos de usar esta tecnología está vinculada con la privacidad entre otros.

Te contamos cuáles son los riesgos asociados al uso de la Realidad Aumentada:

La pérdida de privacidad

¿Cómo protegen las empresas de aplicaciones de Realidad Aumentada los datos que compartimos?, ¿Para qué se utilizan realmente nuestros datos?

Estas preguntas inquietan a muchos usuarios que utilizan plataformas y aplicaciones desarrolladas con RA. Estas tecnologías pueden ver quién eres, crear un perfil-prototipo de ti y saber qué estás haciendo a un nivel superior al que lo hacen las redes sociales o Google.

Además de ser susceptibles a las ciberamenzadas, el usuario puede ver sus datos en manos de algún hacker cuyo propósito sea suplantar, espiar o manipular el contenido que este vea amplificado en su dispositivo móvil o sus gafas RA.

Daños físicos

Otro de los grandes riesgos del uso de gafas o dispositivos RA son los posibles daños físicos que estos pueden ocasionar.

Su uso sin moderación, como podría ser el caso de los jugadores habituales, puede provocar lesiones físicas en los usuarios. Aunque la Realidad Aumentada “integra” una realidad ficticia en la tangible, al contrario que la Realidad Virtual que crea una completamente nueva, puede propiciar daños oculares, cansancio, fatiga y accidentes derivados del uso de dispositivo inmersivos. La miopía, la vista cansada, mareos y lesiones en el cuello son algunas de ellas.

Daños psicológicos

Uno de los factores para tener en cuenta del riesgo que puede suponer la utilización de la Realidad Aumentada es el posible daño psicológico que ocasione para nuestra salud mental.

El creciente desarrollo de estas tecnologías y sus dispositivos hace que sean cada vez más sugerentes y atractivas para el gran público. En la medida en que integramos partes ficticias a nuestra realidad o en la que nos sumergimos en otra, crece el riesgo de fatiga cognitiva, estrés, ansiedad, desorientación y confusión de la realidad. 

En algunos casos, las gafas de RA permiten catalogar usuarios y personas con palabras o arquetipos que, a nivel social, propiciaría una mayor segregación e incluso enfrentamiento entre nosotros. Además, debemos tener en cuenta que todo esto puede ser usado con propósitos de ingeniería social.

Los riesgos de la realidad aumentada|realidadaumentada_riesgos

Aunque en Nexora somos unos proclamados fans de la tecnología, su desarrollo y la ayuda que nos proporciona en la vida diaria, también nos preocupa la seguridad, privacidad y por supuesto, la integridad física y psicológica de todos los usuarios. Por eso, recomendamos el uso moderado y seguro de las nuevas tecnologías.

 

  • Revisa y lee las condiciones de uso de las aplicaciones y el tratamiento que la empresa hará de ellos. Sí, sabemos que es un rollo, pero a la larga se agradece.
  • Haz descansos y estiramientos regulares para mitigar la fatiga que produce el uso de dispositivos electrónicos.
  • Cuida tu vista y usa el modo oscuro en los dispositivos. Programa tu actividad con pantallas y descansa durante varias horas realizando otras actividades.