5 pasos que definen el Design Thinking

Cuando ideamos un producto, un modelo de negocio o un servicio, siempre debe estar orientado a los clientes finales, es decir, a las personas. Sin embargo, muchas veces cometemos el error de no estudiar suficiente a esas personas a las que nos dirigimos, provocando así un fracaso de la mejora. El Design Thinking se encarga de eso, de unir diseño e innovación para que el resultado sea más que satisfactorio. En Nexora ya lo estamos aplicando, ¿quieres conocerlo con más detalles?

DESIGN THINKING

Según el Innovation Factory Institute, el Design Thinking es una herramienta de gran utilidad enfocada a fomentar la innovación en las organizaciones de forma eficaz y exitosa . Vincula el pensamiento creativo con el analítico, permitiendo, no sólo un estudio de mercado previo al lanzamiento de la mejora sino, además, un estudio constante del mercado. Esto permite que las empresas no planteen hipótesis inciertas o incorrectas que les lleven al fracaso de la innovación.

En definitiva, la finalidad de esta herramienta es crear un fuerte vínculo entre la empatía, la colaboración e información empírica, para poder ajustar las ideas innovadoras al cliente final.

Como ya sabemos, de la teoría a la práctica hay un camino muy largo. Por ello, es necesario  que nos planteemos cómo podemos aplicar estos conocimientos en la práctica para mejorar todo lo que rodea a la empresa: organización interna, entorno, stakeholders

El proceso de aplicación es muy sencillo:

  1. Empatiza.

Es imposible ajustar el producto/servicio al cliente si no te pones en su piel y te preguntas: ¿Qué necesito? ¿Cómo lo necesito? ¿Cuándo lo necesito?… Sobre todo, es necesario escuchar a la gente, pues la más básica de las necesidades humanas es entender y ser entendido.

  1.  Define.

Antes de ponerse a trabajar a lo loco y sin rumbo, primero tenemos que tener una estrategia y, antes de ésta, una pregunta. La respuesta a esa pregunta debe desembocar inmediatamente en nuestro proyecto. En esta fase, es crucial la elaboración de un esquema como guía de recorrido.

  1. Idea.

Sin duda, esta es la fase más compleja. Se trata de generar mil y una ideas para una misma pregunta. Para ello, es necesario que colabore todo el equipo, aportando cada uno su punto de vista y creatividad.

  1. Prototipa.

Es nuestra parte favorita. No se trata de hacer lo primero que te venga a la cabeza, se trata de hacer, deshacer y volver a rehacerlo mil veces hasta que sea óptimo.

  1. Testea.

No hay mejor juez que el cliente final. Será él, el que valores si todo el trabajo realizado es óptimo. La experimentación del cliente con nuestro producto/servicio será la clave para comenzar de nuevo este proceso.

Design Thinking con Nexora

¡Listo! En 5 sencillos pasos conseguirás que esa idea que te ronda en la cabeza se convierta, no solo en una realidad, sino en una experiencia para todos.